Empezaré a hacer mención de lo que ha transcurrido en mis días desde el lunes 15 de febrero de 2016.
Como era de prever después de haber tenido
unas vacaciones relativamente largas y haber finalizado los exámenes
quimestrales el regreso se veía repleto de actividades como enterarnos el mismo
lunes que debíamos fijar hasta un 40 o 50 % nuestros proyectos electrónicos ,para presentar avances el jueves de esa misma semana. Por otra parte el lunes
nos advirtió la docente de inglés que no precisamente estábamos con notas que
fueran para echarnos rosas, así que aviso que habría lecciones cada día. Luego en matemáticas, una materia algo turbia este año, el profesor nos dejaron tarea
para casa específicamente una hoja con algunos ejercicios de límites que no se apreciaban tan mal,
claro, hasta que empecé a hacerlos. Nada más por ese glorioso día lunes.
El martes fue más fácil, ya que falte pero claro no podía olvidarme de buscar a alguien que entregase mi deber de matemáticas así que lo logré después de correr detrás de un compañero y explicarle mi situación. En la tarde pregunté la tarea y como hay mucho compañerismo en mi curso tengo la leve sensación que no me dijeron todo completo. Sé que hubo lección de inglés y nuevo vocabulario que aprender, una investigación de cultura física además de un adelanto del proyecto integrador.
El miércoles asistí a clases y presentamos el interfaz del proyecto integrador. En emprendimiento y gestión nos organizamos en grupo y nos dejaron de tarea realizar un informe sobre el proyecto de la casa abierta, no tuvimos ciudadanía pero si sociales donde la docente nos fijó una fecha para exponer.
El jueves de nuevo falté y el viernes de la misma manera por asuntos familiares, cualquiera diría que menuda semana ¿no? , pero obviamente me encargué de realizar los deberes y pasar materia de inglés, seguir redactando la tesis, presentar el trabajo en grupo de ciudadanía etc.